Un incidente en una planta de Ford en Detroit ha generado controversia tras la visita del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien reaccionó de manera airada a un grito de un trabajador. El suceso ocurrió el martes al mediodía, cuando Trump llegó a las instalaciones de la compañía automotriz para recorrer las líneas de montaje, acompañado de autoridades, directivos de Ford y medios de comunicación.