Este domingo se llevó a cabo la final de la Copa de África, donde Senegal se enfrentó a Marruecos en un partido lleno de tensión y controversia. Senegal, liderado por su estrella Sadio Mané, buscaba consagrarse campeón, mientras que Marruecos, que había alcanzado el cuarto puesto en el último Mundial, aspiraba a llevarse el título continental.