El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha traído consigo un estilo comunicacional que amplifica las estrategias de su primer mandato, utilizando memes y humor de internet para promover sus políticas. Esta nueva guerra cultural, que busca polarizar y generar ira, se ha institucionalizado, extendiéndose a las cuentas oficiales de diversas agencias federales y secretarios designados, como el Departamento de Educación y la Patrulla Fronteriza.