Un brote de gripe aviar ha devastado el Centro Defensa Wild Felid, un santuario de vida silvestre ubicado en Shelton, Washington, resultando en la muerte de más de la mitad de su población de grandes felinos en un corto período de tiempo. Esta situación ha dejado al equipo del centro y a la sociedad estadounidense en un estado de profunda tristeza y conmoción. Mark Mathews, director del santuario, describió la experiencia como una “pesadilla viviente”. Antes del brote, la instalación albergaba 37 diversas especies de felinos, incluyendo pumas, linces y tigres. Actualmente, solo quedan 17 felinos, de los cuales cuatro están en proceso de recuperación.