Un informe del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS) ha revelado que las bajas de Rusia en su conflicto con Ucrania ascienden a 1.200.000, una cifra alarmante que no se había visto en ninguna gran potencia desde la Segunda Guerra Mundial. A pesar de los discursos del Kremlin sobre avances tácticos, el análisis indica que Ucrania ha sufrido alrededor de 600.000 bajas, lo que lleva el total combinado a 1,8 millones.