Virginia McCullough, una mujer de 36 años, fue condenada por el asesinato de sus padres en junio de 2019, un crimen que quedó oculto durante cuatro años en Great Baddow, Essex, Reino Unido. McCullough envenenó a su padre y apuñaló a su madre, y posteriormente vivió con los cadáveres de ambos en su hogar. La investigación sobre la desaparición de los adultos mayores, de 70 y 71 años, comenzó cuando el hospital donde eran atendidos reportó que no habían asistido a sus citas médicas.