La semaglutida ha emergido como una de las moléculas más destacadas en el ámbito de la salud en los últimos años, especialmente por su eficacia en el tratamiento de la diabetes tipo 2. Este medicamento ha revolucionado el enfoque terapéutico, ya que no solo ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre en personas con esta condición, sino que también favorece la pérdida de peso. Este uso ha impulsado su aplicación “off label”, es decir, fuera de las aprobaciones oficiales del medicamento, como una droga para adelgazar. La versión pionera de este fármaco inyectable, bajo el nombre de Ozempic™, fue desarrollada por el laboratorio danés Novo Nordisk, generando un interés sin precedentes a nivel mundial.