Las papas son un alimento fundamental en las dietas de diversas culturas alrededor del mundo, destacándose por su versatilidad culinaria, su accesibilidad económica y su riqueza en nutrientes. Este tubérculo no solo es una fuente importante de energía, sino que también aporta vitaminas y minerales esenciales, como el potasio, fósforo, hierro y vitamina C. Según el sitio especializado Cuerpo Mente, 200 gramos de papas hervidas cubren el 20% de las necesidades diarias de vitamina B1 y el 24% de vitamina B6, posicionándolas como una opción nutritiva y accesible. Además, las papas son ricas en antioxidantes y poseen propiedades antiinflamatorias, lo que las convierte en aliadas para la salud cardiovascular y metabólica. La nutricionista española Alba Coll señala que, cuando las papas se enfrían después de la cocción, parte del almidón se convierte en fibra resistente, lo que beneficia la salud intestinal al alimentar a las bacterias beneficiosas de la microbiota.