La jefa de gabinete de la Casa Blanca habla sobre la personalidad de Trump.

Susie Wiles defiende a Trump tras polémicas declaraciones sobre su personalidad, acusando difamación en artículo de Vanity Fair

La jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, ha calificado de “difamatorio” un artículo publicado por Vanity Fair que incluye sus comentarios sobre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En el artículo, Wiles describe a Trump como alguien que posee “la personalidad de un alcohólico”, a pesar de que el mandatario es conocido por ser abstemio. La publicación generó una fuerte reacción de Wiles, quien defendió a Trump y a su equipo, argumentando que el artículo distorsiona sus palabras y omite el contexto necesario para entender sus declaraciones.

Wiles, quien tiene 68 años y es apodada “la dama de hielo” por su carácter firme, se refirió a su experiencia personal con el alcoholismo, mencionando que su padre, un destacado jugador de fútbol americano, luchó contra esta adicción. En su defensa, Wiles afirmó que Trump actúa con una confianza que podría asociarse con la personalidad de un alcohólico, aunque él no consume alcohol. “Actúa con la convicción de que no hay nada que no pueda hacer. Nada, cero, nada”, expresó Wiles.

A través de su cuenta en X, Wiles denunció el artículo como “una pieza engañosamente elaborada que ataca a mí y al mejor presidente, al mejor personal de la Casa Blanca y al mejor gabinete de la historia”. Además, criticó la narrativa que se ha creado en torno a sus comentarios, sugiriendo que se ha ignorado información crucial que podría haber ofrecido una perspectiva más equilibrada.

En respuesta a las declaraciones de Wiles, Trump, de 79 años, reconoció que su hermana, Fred Trump, era alcohólica y falleció a los 42 años. En una conversación con el New York Post, Trump afirmó que Wiles tenía razón al describirlo de esa manera, aunque reiteró su abstinencia: “Verán, yo no bebo. Todo el mundo lo sabe; pero a menudo he dicho que, si lo hiciera, tendría muchas posibilidades de ser alcohólico”.

Este intercambio ha generado un considerable revuelo mediático en Estados Unidos, destacando las tensiones que existen en el entorno político actual. La controversia también pone de relieve la complejidad de las relaciones dentro del equipo de Trump y cómo las percepciones sobre el alcoholismo pueden influir en la imagen pública del presidente.