La muerte del streamer español Sergio Jiménez Ramos, conocido como “Sssanchopanza“, ha causado gran conmoción tras aceptar un peligroso reto por dinero que resultó en una sobredosis fatal.
Jiménez, de 37 años y residente en Barcelona, falleció tras consumir una cantidad mortal de cocaína y alcohol durante una transmisión en vivo. Según reporta El País, el streamer organizó un encuentro privado de fin de año a través de Google Meet, donde un grupo reducido de seguidores, que pagaron 5 euros, lo observaba mientras aceptaba desafíos peligrosos. Esta práctica, que ha ganado notoriedad en internet, permite a los streamers realizar retos en directo a cambio de dinero, aunque las consecuencias pueden ser fatales.
Las circunstancias de su muerte están siendo investigadas por los Mossos d’Esquadra, la policía de Cataluña. En una transmisión posterior a la tragedia, Simón Pérez, otro streamer que influyó en Jiménez para adentrarse en este mundo, reveló que el fallecido había consumido aproximadamente 6 gramos de cocaína en un periodo de tres horas, además de una raya de 2 gramos. Pérez comentó: “Yo ya le dije veces que 2 gramos era sobredosis, que estaba estudiado”.
Familiares de Jiménez encontraron su cuerpo sin vida en su cama, con el computador aún conectado y personas pidiendo que se terminara una botella de whisky, argumentando que “para eso habían pagado”. Se ha informado que Jiménez estaba bajo tratamiento psiquiátrico, lo que añade una capa de complejidad a la situación.
Este trágico suceso ha reavivado el debate sobre la seguridad y la ética en las plataformas de streaming, donde la presión por generar contenido extremo puede llevar a consecuencias devastadoras. La comunidad de streamers y seguidores se encuentra en estado de shock, reflexionando sobre los riesgos asociados a este tipo de retos.
