La cifra de víctimas fatales tras el accidente ferroviario en el sur de España ha ascendido a 40, con 48 personas hospitalizadas, 12 de ellas en estado grave.
El trágico suceso ocurrió el domingo cuando un tren de la compañía Iryo, que partió de Málaga con destino a Madrid, descarriló y colisionó con otro tren de Renfe que circulaba en la vía contigua. El accidente, que tuvo lugar a las 19:39 hora local (15:39 hora de Chile), dejó a 122 pasajeros atendidos por los servicios de emergencia, de los cuales 74 ya han recibido el alta médica. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó su solidaridad con las víctimas, afirmando que “ninguna palabra puede aliviar un sufrimiento tan grande” y que “todo el país las acompaña en este momento tan duro”.
Los detalles del accidente indican que el tren de Iryo, que transportaba 317 personas, descarriló en sus últimos tres vagones, invadiendo la vía por la que circulaba el tren de Renfe, lo que provocó el impacto y el descarrilamiento de ambos convoyes. Hasta el momento, las autoridades han confirmado 40 muertes, aunque el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, advirtió que la cifra podría aumentar, dado que “es muy difícil saber si todavía quedan cadáveres” en los vagones desintegrados.
Óscar Puente, ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, calificó el accidente como “raro y difícil de explicar”, subrayando que el tren involucrado era relativamente nuevo y que la infraestructura había sido renovada recientemente. Puente indicó que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) será la encargada de determinar las causas del siniestro, pidiendo prudencia ante especulaciones.
Sánchez, tras visitar el lugar del accidente, se comprometió a esclarecer las causas del mismo y a informar con “absoluta transparencia”. Por su parte, Carlos Bertomeu, presidente de Iryo, expresó su profunda tristeza y envió condolencias a las familias afectadas, describiendo el evento como “raro” y “extraño”.
La tragedia ha tenido un impacto significativo en la circulación ferroviaria, con más de 200 trenes afectados por la suspensión de servicios de alta velocidad entre Madrid y varias ciudades andaluzas, incluyendo Sevilla, Córdoba, Málaga y Huelva. Renfe ha anunciado que está trabajando en un Plan Alternativo de Transporte para los viajeros que necesiten desplazarse, y ha solicitado a aquellos que no tengan necesidad de viajar que cambien o anulen sus billetes.
