La diputada Pamela Jiles se ha convertido en una figura clave en las negociaciones políticas en Chile, generando inquietud en la derecha tras sus declaraciones sobre el presidente electo José Antonio Kast.
Este miércoles, se llevará a cabo una reunión telemática entre los diputados del Partido de la Gente (PDG) para definir quién asumirá el liderazgo de la bancada a partir del 14 de marzo. Entre los candidatos destacados se encuentran Zandra Parisi, hermana del ex candidato presidencial, y Juan Manuel Valenzuela, quien es cercano a Franco Parisi y panelista del programa de streaming Bad Boys. Otros aspirantes incluyen a Javier Olivares y Fabián Ossandón.
La elección del jefe de bancada es crucial, ya que las negociaciones para un acuerdo administrativo para el próximo periodo legislativo ya han comenzado, aunque de manera informal. Estas conversaciones han sido lideradas por el presidente del PDG, Rodrigo Vattuone, y la propia Jiles, quien es considerada la carta fuerte del partido para presidir la Cámara. Sin el apoyo del PDG, ningún sector podría alcanzar la presidencia de la Cámara, lo que ha llevado a la derecha a buscar un acuerdo con el actual oficialismo.
La derecha, que obtuvo la mayoría en la Cámara Baja, podría perder la oportunidad de designar al próximo presidente y las vicepresidencias si el PDG decide pactar con el oficialismo. En este contexto, líderes de la centroizquierda, como Raúl Soto (PPD), Juan Santana (PS) y Héctor Barría (DC), han comenzado a establecer contactos con el PDG. Por parte de la oposición, el presidente de la Cámara, José Miguel Castro (RN), ha liderado las primeras conversaciones.
Fuentes cercanas a las negociaciones han indicado que el PDG está interesado en ocupar la presidencia en el primer o segundo turno del acuerdo administrativo, una posibilidad que ha sido bien recibida por la coalición gobernante. Sin embargo, el Partido Republicano, que obtuvo 31 escaños en las elecciones, ya tiene un acuerdo para que su diputado Agustín Romero asuma la presidencia de la testera a partir de marzo.
Las declaraciones de Jiles han generado preocupación en la derecha, especialmente tras su afirmación de que “A Kast le va a ir probablemente bastante mal, porque va a tener un Congreso complicadísimo y donde estaré yo, seguramente, haciéndole la vida imposible”. La posibilidad de que Jiles presida la Cámara podría complicar el inicio del gobierno de Kast, dado que el presidente de la Cámara tiene la potestad de dirigir las sesiones y poner en votación proyectos de ley.
Tras la elección del jefe de bancada, el PDG planea iniciar reuniones formales con otros sectores para negociar el acuerdo administrativo, con la expectativa de que Franco Parisi se sume a las gestiones. Este escenario se desarrolla en un contexto donde se han planteado cuestionamientos sobre la posibilidad de que el presidente electo disuelva el Congreso y gobierne por decreto, lo que ha generado un amplio debate entre los parlamentarios.
