Un reciente artículo en The Conversation ha reavivado el debate sobre la cantidad de sentidos que poseen los humanos, sugiriendo que podrían ser entre 22 y 33, en lugar de los cinco tradicionalmente reconocidos.
Barry Smith, director del Instituto de Filosofía de la Universidad de Londres, y Charles Spence, académico de la Universidad de Oxford, están a la vanguardia de esta investigación. Según ellos, los sentidos tradicionales como el tacto, el gusto, el olfato, la vista y el oído no funcionan de manera aislada, sino que interactúan y se combinan con otras funciones sensoriales. Smith explica que “algunos de los sentidos tradicionales son combinaciones de varios”. Por ejemplo, el sentido del tacto incluye no solo la percepción de la textura, sino también el dolor, la temperatura y el picor. Asimismo, al degustar un alimento, se activan simultáneamente el tacto, el olfato y el gusto, lo que genera la experiencia del sabor.
Este tema no es nuevo; se ha discutido durante al menos una década. En 2013, el fallecido profesor Colin Blakemore de la Universidad de Londres lanzó el proyecto “Repensando los sentidos”, donde argumentaba que la percepción humana debería analizarse a partir de los diferentes receptores del cuerpo, como el equilibrio, la temperatura y el dolor. Blakemore invitó a filósofos como Smith a participar en esta investigación para explorar cómo se conectan los sentidos con la experiencia subjetiva de la percepción y su relación con la conciencia.
Aunque aún no se ha establecido una lista definitiva de los sentidos adicionales, los investigadores han comenzado a identificar algunos conceptos. La propiocepción, que permite a las personas saber la posición de sus extremidades sin necesidad de mirarlas, y la interocepción, que se refiere a la percepción de cambios internos en el cuerpo, como el ritmo cardíaco o la sensación de hambre, son ejemplos de estos sentidos adicionales. Otros sentidos propuestos incluyen la sensación de asco, el placer táctil y la orientación, que combinan elementos de los sentidos tradicionales.
Los estudios sobre la percepción continúan en el Centro para el Estudio de los Sentidos de la Escuela de Estudios Avanzados de la Universidad de Londres, donde los expertos siguen el legado de Blakemore. Smith concluye que “Aristóteles nos dijo que había cinco sentidos. Pero también nos dijo que el mundo estaba compuesto de cinco elementos y ya no lo creemos. La investigación moderna demuestra que, en realidad, podríamos tener docenas de sentidos”.
Este enfoque multidimensional de la percepción humana podría cambiar la forma en que entendemos nuestras experiencias sensoriales y la interacción con el mundo que nos rodea.
