Las altas temperaturas pueden provocar golpes de calor, una condición grave que afecta la salud de las personas, especialmente en días de calor extremo.
El golpe de calor es una afección que se produce cuando la temperatura corporal se eleva de manera excesiva, generalmente debido a la exposición prolongada al calor o a la realización de actividades físicas intensas en condiciones calurosas. Esta semana, diversas comunas del país están bajo aviso por temperaturas extremas, lo que hace crucial conocer los síntomas y las medidas de prevención.
El Dr. Max Besser Valenzuela, subdirector de Gestión Asistencial del Servicio de Salud Ñuble, advirtió que los síntomas de un golpe de calor incluyen una temperatura corporal muy alta y alteraciones en el estado neurológico. Entre los signos a tener en cuenta se encuentran: confusión, agitación, dificultad para hablar, mareos, piel caliente y seca, sudoración excesiva, náuseas, pulso acelerado, respiración rápida, pérdida de conciencia y convulsiones. El Dr. Besser enfatizó que ante la aparición de estos síntomas, es vital buscar atención médica urgente, no dejar sola a la persona afectada, trasladarla a un lugar fresco y enfriarla rápidamente, evitando la administración de agua por vía oral en casos de confusión o dificultad para hablar.
Para prevenir el golpe de calor, la Sociedad Chilena de Cardiología y Cirugía Cardiovascular ha recomendado varias medidas. Se sugiere usar ropa ligera y de colores claros, optar por medios de transporte con aire acondicionado y evitar salir en horarios de alta afluencia. Además, se aconseja realizar actividad física en las horas más frescas del día, es decir, antes de las 12:00 p.m. o después de las 4:00 p.m., y siempre bajo sombra y con una adecuada hidratación. También es importante mantener una dieta equilibrada, reduciendo el consumo de sal, grasas y carbohidratos.
La directora del Servicio de Salud Ñuble, Elizabeth Abarca Triviño, destacó que las condiciones climáticas extremas pueden tener un impacto serio en la salud, subrayando la importancia de mantenerse bien hidratados y evitar la exposición directa al sol durante las horas de mayor radiación, especialmente entre las 11:00 y las 17:00 horas. Los grupos más vulnerables ante el calor extremo son los niños menores de dos años, las personas mayores y aquellos con enfermedades crónicas.
