La exitosa operación de María Corina Machado, figura emblemática de la oposición venezolana, ha capturado la atención internacional tras su arriesgada salida de Venezuela y su llegada a Noruega para asistir a la ceremonia del Premio Nobel de la Paz.
Machado, quien había estado oculta desde enero debido a los peligros que enfrentaba, fue vista en Oslo el jueves, donde saludó a sus seguidores, horas después de que su hija aceptara el galardón en su nombre.
La operación, que se llevó a cabo el martes, fue descrita por The Wall Street Journal como una compleja misión internacional. Para escapar de Caracas, Machado utilizó una peluca y un disfraz, y tuvo que atravesar varios controles de seguridad antes de llegar a un puerto remoto donde abordó una lancha. Sin embargo, el viaje se complicó cuando el GPS del bote falló, dejándolos a la deriva durante tres horas. Finalmente, lograron encontrar una embarcación más grande que los llevó a un equipo de rescate compuesto por unas diez personas, liderado por Bryan Stern, un veterano de las fuerzas especiales de Estados Unidos.
Stern, fundador de la organización Grey Bull Rescue, que se especializa en misiones de rescate, reveló que la operación fue denominada “Golden Dynamite” y que fue la misión de mayor perfil que ha dirigido hasta la fecha. Aclaró que la operación fue financiada por donantes anónimos y que no hubo participación del gobierno estadounidense. Stern aceptó la misión el viernes anterior a la ceremonia, enfrentándose a múltiples obstáculos, siendo uno de los más significativos el cambio de apariencia de Machado, dado su alto reconocimiento en el país.
El primer encuentro entre Stern y Machado se realizó en condiciones extremas, utilizando un barco pesquero para trasladarla a un punto seguro desde donde podría tomar un vuelo. “Nos enfrentamos a mareas fuertes, olas de hasta dos metros, en completa oscuridad y con temperaturas bajas. Todos estábamos empapados y con frío”, relató Stern.
La operación incluyó una parada técnica en Curazao, aunque Machado no ingresó legalmente al territorio ni pasó por inmigración. Desde allí, se dirigió a un tercer país considerado “amigo” antes de volar a Noruega en un jet privado.
En su aparición en Oslo, Machado expresó su deseo de regresar a Venezuela, reconociendo el alto riesgo que esto conlleva. “Quizá el riesgo de volver sea incluso mayor, pero valió la pena”, afirmó.
Grey Bull Rescue es una organización sin fines de lucro que se financia a través de donaciones y también tiene una división comercial que colabora con gobiernos y entidades privadas en misiones de rescate. Stern concluyó que participar en el rescate de Machado fue un honor, describiéndola como “la legítima líder de Venezuela” y una madre que anhela reunirse con sus hijos.
