La líder opositora venezolana María Corina Machado ha afirmado que se convertirá en presidenta de Venezuela cuando las condiciones permitan elecciones democráticas. En una entrevista con CBS, Machado, quien fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, declaró: “Seré presidenta cuando llegue el momento. Pero eso no importa. Eso debe decidirse en elecciones por el pueblo venezolano”.
Machado, que se encuentra actualmente en el exilio en Washington, no ha regresado a Venezuela desde la operación militar de Estados Unidos que resultó en la destitución de Nicolás Maduro. En la misma entrevista, la opositora comentó sobre su exclusión de la última elección, señalando que “no me permitieron postularme en la última elección, como ya mencionamos, porque Maduro tenía miedo de enfrentarse a mí”. Se refirió a la candidatura de Edmundo González Urrutia, quien competirá contra Maduro en las elecciones de 2024, indicando que el régimen no lo consideraba una amenaza.
Machado expresó que no cree que su vida corra peligro si decide regresar a Venezuela, gracias a la “presión” que Estados Unidos ejerce sobre el gobierno interino de Delcy Rodríguez. “Las cosas están cambiando muy rápido en Venezuela. Si me hubieran capturado antes de irme, probablemente me habrían desaparecido o algo peor”, afirmó. Además, agregó que en la actualidad, el chavismo “tendría mucho miedo” de atentar contra su vida, dado que el régimen es consciente de su conexión con el gobierno de Donald Trump.
En relación a su posible regreso, Machado indicó que desconoce “cuántas posibilidades tendría” de desplazarse libremente en el país, pero se mostró optimista sobre la situación actual. El expresidente Donald Trump, al ser consultado sobre el regreso de Machado, sugirió que podría ser posible “juntar” a las partes en conflicto, afirmando que ella es “una muy buena persona” y reconociendo el trabajo del liderazgo actual de Delcy Rodríguez.
La situación diplomática entre Estados Unidos y Venezuela también ha dado un giro significativo, con la llegada de la embajadora estadounidense Laura Dogu a Caracas para reabrir la misión diplomática de Estados Unidos, cerrada durante siete años tras la ruptura de relaciones. Esta visita se produjo un día después de que Delcy Rodríguez anunciara una amnistía general para todos los presos políticos y el cierre del Helicoide, un centro de detención conocido por las violaciones de derechos humanos.
