El director de Prolima, Luís Martín Bogdanovich, participó recientemente en el II Congreso Internacional de Centros Históricos, un evento organizado por la Asociación Gremial de Turismo y Comercio del Centro Histórico de Santiago (TUCHS). Durante su visita a Santiago, Bogdanovich compartió su experiencia en la recuperación del patrimonio cultural de Lima y ofreció perspectivas sobre cómo aplicar esos aprendizajes en la capital chilena.
En su conversación con EL DÍNAMO, el arquitecto e historiador del arte destacó la importancia de un enfoque integral para la rehabilitación de los centros históricos, enfatizando que la recuperación del patrimonio no solo es una cuestión de restauración física, sino también de revitalización social y económica. Desde su llegada a Prolima en 2016, Bogdanovich ha liderado un ambicioso plan que ha transformado el centro de Lima, logrando la peatonalización de más de 41 cuadras y la recuperación de 200 casas, así como la restauración de cinco iglesias, tres de las cuales han sido reconocidas como patrimonio mundial por la UNESCO.
“La restauración fue desde muy temprano una vocación que se despertó en mí”, comentó Bogdanovich, quien asumió la dirección de Prolima a los 29 años. Su enfoque ha sido siempre el de no sacrificar ningún aspecto del patrimonio, buscando una recuperación total. “Voy por todo”, afirmó, refiriéndose a su visión de un centro histórico que no solo conserve su valor arquitectónico, sino que también recupere su vitalidad social.
En cuanto a los desafíos que enfrenta, Bogdanovich mencionó que la recuperación del centro de Lima es una tarea titánica que requiere tiempo y compromiso. “Lima podría decirse que se destruyó en los últimos 80 años. ¿Cómo recuperarla en cuatro, cinco o diez años? Es imposible”, explicó, subrayando la necesidad de un enfoque a largo plazo.
Uno de los hitos más significativos en su gestión ha sido la aprobación del Plan Maestro del Centro Histórico de Lima en 2019, que establece un marco normativo para la recuperación del patrimonio. Este plan, junto con el Régimen Especial para el Centro Histórico de Lima aprobado en 2023, ha sido fundamental para avanzar en la rehabilitación de la ciudad.
Bogdanovich también abordó el tema del comercio ambulante, un problema que afecta tanto a Lima como a Santiago. Reconoció que la economía informal es una parte integral de la vida urbana en Perú y que es necesario encontrar un equilibrio que permita la conservación del patrimonio sin perjudicar a los comerciantes.
Al ser consultado sobre qué recomendaciones podría ofrecer para la recuperación del centro de Santiago, Bogdanovich fue cauteloso, sugiriendo que cada ciudad tiene su propia idiosincrasia y que es crucial valorar lo que se tiene antes de proyectar un plan de recuperación.
“Santiago de Chile tiene un patrimonio muy interesante”, concluyó, destacando la necesidad de explorar y valorar el patrimonio virreinal y arqueológico que aún existe en la ciudad.
La experiencia de Prolima en Lima ofrece valiosas lecciones para otras ciudades que buscan revitalizar sus centros históricos, enfatizando la importancia de un enfoque estratégico y sostenido en el tiempo.
