El avance de las negociaciones en la Cámara de Diputados podría complicar el inicio del gobierno de José Antonio Kast, quien asumirá la presidencia de Chile en los próximos días. La situación se torna crítica, ya que el presidente electo enfrenta una mesa de oposición que podría limitar su capacidad de gobernar desde el comienzo de su gestión.
Este miércoles, se llevó a cabo una segunda reunión formal entre representantes de las bancadas del oficialismo, la Democracia Cristiana (DC) y el Partido de la Gente (PDG), con el objetivo de avanzar en un acuerdo administrativo que podría otorgar el control de la mesa de la Cámara a las oposiciones. Según fuentes presentes en la reunión, el PDG, liderado por Franco Parisi y representado por el diputado electo Juan Marcelo Valenzuela, mostró disposición para avanzar en un acuerdo que excluya a las fuerzas de derecha del control de la Cámara.
Valenzuela expresó: “Para lograr una gobernabilidad es necesario que las distintas fuerzas políticas ocupen espacios relevantes, y uno de ellos es la presidencia de la Cámara de Diputados. Sería extraordinario que el partido que representa a la clase media pueda ocupar ese espacio, dando una señal de amplitud política”. Esta declaración subraya la intención del PDG de jugar un papel clave en la configuración del nuevo escenario político.
El martes, el oficialismo ya había dado un primer paso hacia un acuerdo, dejando de lado disputas internas y estableciendo una mesa de trabajo entre los líderes de las bancadas. En estas reuniones han participado figuras como Luis Cuello (PC), Gonzalo Winter (FA), Juan Santana (PS), Héctor Ulloa (PPD), Luis Malla (PL) y Héctor Barría (DC).
El presidente electo, José Antonio Kast, ha delineado un ambicioso plan para sus primeros tres meses de gobierno, en el que busca implementar medidas en áreas críticas como seguridad, migración, economía, salud y vivienda. Sin embargo, la posibilidad de que una mesa de oposición controle la Cámara de Diputados podría frenar este impulso inicial, dado que el presidente de la Cámara tiene la facultad de dirigir los debates y establecer la agenda legislativa.
Las negociaciones entre las fuerzas de derecha para obtener los votos necesarios para alcanzar la mayoría absoluta han sido hasta ahora infructuosas. Las relaciones con el PDG se han enfriado tras el veto a la diputada Pamela Jiles y las disputas por el cupo del Distrito 17. Además, se complica la posibilidad de un acuerdo con el Socialismo Democrático y la DC, que actualmente parecen preferir mantener su alianza con el Frente Amplio (FA) y el Partido Comunista (PC).
Ante este panorama, algunos miembros de la coalición de Kast han señalado que la única opción viable podría ser negociar con sectores independientes, como el Frente Regional Verde Social (FRVS) o el diputado Carlos Bianchi, quien es el único electo fuera de pacto. Guillermo Ramírez, presidente de la UDI, comentó que “si queremos avanzar en las propuestas del presidente Kast, tenemos que formar mayoría en la Cámara de Diputados. Por eso la conversación sobre la mesa y las comisiones es tan importante”. Ramírez también indicó que la UDI está dispuesta a retomar las conversaciones a partir del 15 de febrero, con el objetivo de formar una gran mayoría que respalde al nuevo gobierno en el Congreso.
