Jaime Vadell

Jaime Vadell reflexiona sobre la vejez y sus desafíos a los 90 años: ‘Ser viejo es bastante penca’

A sus 90 años, el actor Jaime Vadell, reconocido como uno de los íconos de la televisión y el cine en Chile, reflexiona sobre la vejez y su carrera de 70 años en el medio.

En diciembre pasado, Vadell fue honrado con el Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales, un reconocimiento a su extensa trayectoria artística. Recientemente, el actor participó en el podcast ‘Más de ti’ de BioBioTV, donde compartió sus pensamientos sobre el envejecimiento y las experiencias cotidianas que enfrenta en esta etapa de su vida.

Durante la conversación, Vadell expresó que ha conocido a pocas personas de 90 años y comentó sobre la percepción que la sociedad tiene hacia los ancianos. “La gente trata de ser amable, pero los traicionan ciertas cosas”, afirmó, refiriéndose a situaciones en las que, al estar en una fila, otros se impacientan si él se demora. “Por ejemplo, si estamos haciendo una cola para el pago del estacionamiento y uno se demora un poco -porque los viejos nos demoramos más en hacer todo- y empiezan detrás ‘¿lo ayudo? ¡Señor, ¿lo ayudo?!’, además te empiezan a gritar porque creen que uno es sordo. No es agradable, no necesito ayuda”, agregó.

Vadell también reflexionó sobre su estado de salud, indicando que se siente bien, aunque no está seguro de si su vitalidad es una “suerte o mala suerte”. Reconoció que ser viejo tiene sus desventajas, mencionando dificultades cotidianas como la incapacidad de caminar rápido o subir escaleras sin temor a caerse. “No puedo caminar rápido, no puedo subir o bajar una escalera rápido, (sino que) de en dos escalones, agarrado del pasamanos por el miedo a irse de hocico y sacarse la mugre”, comentó.

El actor también se quejó de su visión, señalando que le cuesta leer el diario, a pesar de usar anteojos y una lupa. “El diario encuentro que cada vez le ponen menos tinta, no sé si es cierto eso, o es que yo no lo veo, pero me cuesta”, expresó.

Finalmente, Vadell compartió su deseo de ser recordado como “un buen actor y una buena persona”, dejando claro su legado en el mundo del espectáculo chileno. Su carrera ha dejado una huella significativa en la cultura nacional, y su reciente condecoración es un testimonio de su impacto en las artes.