La ley Jacinta ha sido aprobada de manera unánime por el Congreso de Chile, introduciendo modificaciones significativas a la Ley de Tránsito con el objetivo de aumentar los requisitos para obtener o renovar la licencia de conducir, especialmente en lo que respecta a la certificación médica. Esta iniciativa surge tras la trágica muerte de Jacinta González Schnitzer, una bebé de cinco meses que falleció en 2022 tras ser atropellada por un conductor que padecía una enfermedad grave que lo inhabilitaba para manejar.
La nueva normativa establece obligaciones adicionales para quienes tramiten una licencia de conducir, así como cambios en el Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP), regulaciones sobre el transporte de personas en motocicletas y ajustes al Código del Trabajo. La ley entrará en vigencia una vez que sea publicada en el Diario Oficial, lo que se prevé para finales de este año o principios de 2026. Sin embargo, su implementación efectiva dependerá de la elaboración de un reglamento que será desarrollado en conjunto por el Ministerio de Transportes y el Ministerio de Salud.
Uno de los aspectos más destacados de la ley es la exigencia de una declaración jurada para todos los solicitantes de una licencia de conducir, tanto para la obtención inicial como para las renovaciones. En este documento, los conductores deberán declarar que no padecen enfermedades que los inhabiliten para manejar, bajo riesgo de enfrentar sanciones severas. El ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, enfatizó que “cada vez que uno va a sacar una licencia o tiene que renovarla, tiene que hacer una declaración jurada de que no está en conocimiento de tener alguna enfermedad inhabilitante”, advirtiendo que la falta a la verdad conllevará la anulación inmediata del documento.
Además, la ley incrementa las coberturas del SOAP: en caso de fallecimiento, la cobertura pasará de 300 a 600 UF, y para lesiones, de 200 a 400 UF. También se reducirá el plazo de pago de 10 a 7 días hábiles. El ministro Muñoz destacó que “eso creemos que es muy bueno para las familias de las personas que fallecen en un siniestro”.
En cuanto a los cambios laborales, la normativa establece un aumento del fuero laboral para padres que hayan perdido a un hijo, extendiéndolo a 30 días. También se introducen nuevas reglas para el uso de motocicletas, como la prohibición de trasladar a menores de 12 años como acompañantes y restricciones sobre la ubicación de pasajeros.
Alberto Escobar, del Automóvil Club de Chile, comentó que “esta ley denominada Jacinta es más bien una ley bastante miscelánea”, advirtiendo que su correcta implementación dependerá de contar con el reglamento adecuado, ya que “las leyes sin reglamento no pueden operar”.
Por su parte, el abuelo de Jacinta, Max Schnitzer, expresó su satisfacción por el apoyo unánime recibido por el proyecto, señalando que “es muy importante que haya sido en forma unánime porque significa que logramos convencer a todo el poder legislativo, al poder ejecutivo y a cientos de personas que participaron en este proyecto”. Schnitzer subrayó que “el fondo del espíritu de la ley Jacinta es que todos pueden manejar, pero que lo hagamos de forma más segura”, destacando que los controles médicos serán más exhaustivos para detectar enfermedades inhabilitantes al momento de tramitar una licencia.
