Ingrid Cruz expone la misoginia y abusos en las teleseries de los 90.

Ingrid Cruz reflexiona sobre los desafíos y cambios en la televisión chilena de los 90

Ingrid Cruz ha generado un gran revuelo en las redes sociales tras ofrecer un análisis sincero sobre el panorama de las teleseries en la década de los noventa en Chile, periodo en el que comenzó su carrera como actriz. En una entrevista con The Clinic, la actual figura de Mega recordó sus inicios en la televisión, específicamente en la teleserie Marparaíso, afirmando: “Yo partí a fines de los 90, en una televisión que no tiene nada que ver con la televisión de hoy”.

Recuerdos de una época difícil

Cruz compartió que, al inicio de su carrera, tuvo que aprender a negociar su salario, un proceso que consideró único debido a la singularidad de cada carrera en el mundo del espectáculo. “¿Cuánto a ti te tienen que pagar? Finalmente, eso es súper único, porque no hay otra carrera igual a la tuya, tú tienes talentos únicos. Entonces, es difícil y ahí hay que ser un buen negociador”. La actriz también mencionó que fue Jorge Zabaleta quien le enseñó sobre la importancia de la negociación en la industria.

Las diferencias entre el pasado y el presente

Cruz destacó las marcadas diferencias entre la televisión de los años noventa y la actual, señalando que si una persona joven de hoy experimentara el ambiente de trabajo de esa época, “le daría un síncope”. La actriz describió el entorno laboral de entonces como uno donde “los malos tratos y los gritos, la misoginia” eran comunes. Ella misma admitió que, como actriz, no siempre era consciente de la gravedad de la situación, ya que “era normal. Estaba tan normalizado que te gritaran, que te tenías que callar, así era”.

El impacto de los movimientos sociales

En su reflexión, Cruz celebró los cambios que han surgido con el tiempo, especialmente gracias a movimientos como el #MeToo, que han contribuido a la concienciación sobre los derechos de las personas en el ámbito laboral. La actriz afirmó que “se empezaron a dar cuenta de que la gente tiene derechos, de que puedes decir las cosas con respeto”. Además, subrayó que el estilo de dirección y producción que prevalecía en su época ha quedado obsoleto, y que una generación más joven ha tomado conciencia de que esos tratos no son aceptables, lo que ha llevado a un cambio en la percepción y el comportamiento dentro de la industria. “Una generación mucho más joven se dio cuenta de que no correspondía y nos hizo abrir los ojos a los demás”, concluyó.