En un nuevo episodio de La Fórmula Podcast, el doctor Ignacio Caldo abordó el aumento en los diagnósticos de problemas intestinales, como el síndrome del intestino irritable y el SIBO (sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado). Este incremento se atribuye a varios factores, entre los que se destacan los avances tecnológicos que facilitan la detección de estas condiciones, así como los efectos de los estresores crónicos de la vida moderna, una dieta desequilibrada, la contaminación y la falta de actividad física. El doctor Caldo también subrayó cómo el deterioro de la microbiota intestinal, causado por una baja diversidad de microorganismos, puede dar lugar a síntomas digestivos y problemas de salud en general, incluyendo la permeabilidad intestinal, que puede afectar incluso el estado de ánimo.
Diagnósticos y factores contribuyentes
El doctor Caldo, médico gastroenterólogo argentino, especializado en medicina digestiva y práctica de mindfulness, explicó que “es muy común que las personas tengan o SIBO”. Aunque estos malestares pueden parecer nuevos, no son necesariamente recientes. La combinación de dos factores ha contribuido a su aumento: por un lado, el desarrollo tecnológico que ha amplificado el acceso a pruebas diagnósticas, y por otro, la forma en que vivimos en la actualidad, marcada por “estresores cotidianos” que no solo son de índole psicológica, sino que también afectan nuestra alimentación y el entorno en el que vivimos.
El doctor Caldo mencionó que “los diseños comestibles” que consumimos a diario, así como la contaminación del aire y el agua, son parte de un problema más amplio que incluye la presencia de microplásticos. Además, se refirió a la cronodisrupción, que se refiere a cómo la disponibilidad de luz y energía a lo largo del día afecta nuestra biología, lo que puede llevar a desórdenes que se manifiestan en síntomas como el síndrome del intestino irritable y el SIBO.
Microbiota intestinal y su importancia
El doctor Caldo también habló sobre la microbiota intestinal, que se refiere a la comunidad de microorganismos que habitan en nuestro cuerpo, especialmente en el intestino. Esta microbiota no solo incluye bacterias, sino también virus, arqueas, hongos y algunos parásitos comensales. La salud de esta microbiota es crucial, ya que interactúa con nuestro sistema inmunológico y puede influir en nuestro estado de ánimo.
El concepto de la microbiota se puede entender mejor a través de la metáfora de un ecosistema. El doctor Caldo comparó una microbiota saludable con una selva tropical, rica en diversidad, mientras que una microbiota deteriorada se asemeja a una isla desierta con escasa variedad de vida. La pérdida de diversidad en la microbiota se ha observado en sociedades desarrolladas, en comparación con poblaciones cazadoras-recolectoras en África, donde la diversidad microbiana es mucho mayor.
Relación entre alimentación y salud intestinal
El doctor Caldo enfatizó la relación entre la alimentación y la salud intestinal, indicando que cuanto más podamos diversificar nuestra dieta con vegetales, más saludable será. Se citó un estudio que comparó a personas que consumían al menos 30 tipos de vegetales, frutas y legumbres con aquellas que consumían menos de 10, encontrando que los primeros tenían una microbiota más saludable.
Además, el doctor Caldo explicó que el momento en que nacemos también influye en nuestra microbiota. Los bebés que nacen por vía vaginal adquieren microorganismos de la madre, mientras que aquellos que nacen por cesárea pueden tener una microbiota diferente. La lactancia materna también juega un papel importante en la salud microbiana del recién nacido.
Impacto de la industria alimentaria
El doctor Caldo advirtió sobre el impacto de la industria alimentaria en nuestra salud, señalando que muchos productos que se consideran “saludables” están cargados de aditivos y químicos que pueden ser perjudiciales a largo plazo. Recomendó que, dentro de la nutrición, se busque consumir alimentos lo más naturales posible, evitando productos envasados que contengan ingredientes poco claros o artificiales.
Conexión entre emociones y salud digestiva
En el podcast, se discutió también la conexión entre las emociones y la salud digestiva. Se mencionó un estudio realizado por investigadores de Sapienza en Roma, Italia, que demostró científicamente que las emociones están ligadas a la función digestiva. A través de dispositivos que miden el pH y otros parámetros intestinales, se observó que las emociones pueden influir en la actividad digestiva.
El doctor Caldo compartió su experiencia personal con el mindfulness, que comenzó tras experimentar un burnout en su carrera médica. A través de la práctica de la atención plena, pudo cambiar su perspectiva y mejorar su bienestar general.
El doctor concluyó que la forma en que comemos y la atención que prestamos a nuestras emociones y a nuestro entorno son fundamentales para una buena salud digestiva. La práctica de la mindful eating o alimentación consciente puede ayudar a mejorar la digestión y la relación con la comida.
