El presidente de Chile, Gabriel Boric, expresó su firme rechazo a la reciente operación militar de Estados Unidos en Venezuela, que resultó en la captura de Nicolás Maduro y bombardeos en ciudades como Caracas.
Durante un punto de prensa realizado este sábado, Boric manifestó la “máxima preocupación y enérgica condena” del Gobierno chileno ante las acciones militares estadounidenses, subrayando que la intervención de un Estado extranjero en el control del territorio venezolano y la administración del país representa un “precedente extremadamente peligroso” para la estabilidad regional y global.
El mandatario chileno enfatizó que el respeto a la soberanía y la integridad territorial de los países es una “línea roja” que no debe ser cruzada, considerándolo un pilar esencial del derecho internacional. “La soberanía no es una formalidad, es la garantía esencial que protege a los países de las voluntades externas, de la arbitrariedad y de la ley del más fuerte. Hoy es Venezuela, mañana podría ser cualquier otro”, afirmó Boric.
Boric también hizo hincapié en que la democracia no se construye a través de la fuerza o la imposición, y solicitó a las Naciones Unidas que asuma un rol activo e inmediato para evitar una escalada militar, proteger a la población civil y restablecer un marco de solución política y pacífica, conforme a la carta de la ONU.
Además, el presidente anunció que se activarán diversas instituciones del Estado y se fortalecerán los protocolos de monitoreo y protección consular, prestando especial atención a la situación de los ciudadanos chilenos en Venezuela.
“Chile va a actuar como siempre lo ha hecho, con responsabilidad, con coherencia y con firmeza, defendiendo principios que consideramos irrenunciables: la no violencia, la soberanía de los estados, la prohibición del uso de la fuerza o su amenaza, la solución pacífica de las controversias y la plena vigencia del derecho internacional”, concluyó el presidente Boric.
