Donald Trump firmó el martes una ley que pone fin al cierre parcial del gobierno de Estados Unidos, tras un acuerdo entre los partidos Republicano y Demócrata en el Congreso.
La decisión de Trump se produce después de que veintiún demócratas se unieran a los republicanos para aprobar un paquete de financiación que asegura el funcionamiento de la mayoría de las agencias federales hasta septiembre. Este acuerdo deja para futuras negociaciones la exigencia de los demócratas de reformar el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que ha sido objeto de críticas tras la muerte de dos manifestantes a manos de agentes de inmigración en Mineápolis, lo que desató protestas masivas.
El Senado había aprobado el viernes anterior un paquete de financiación que cubre la mayoría de las agencias federales, mientras que se acordó que las negociaciones sobre el presupuesto del ICE y su departamento se llevarían a cabo en las próximas dos semanas. Sin embargo, algunos legisladores republicanos habían amenazado con votar en contra del proyecto de ley si se renegociaba el presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), lo que llevó al presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, a negociar intensamente con su partido para evitar una crisis.
Trump, en un intento por unir a ambos partidos, expresó en su cuenta de Truth Social: “Debemos reabrir el Gobierno y espero que todos los republicanos y demócratas se unan a mí para apoyar esta ley”. Además, enfatizó la necesidad de evitar otro cierre prolongado, que calificó de “inútil y destructivo” para el país, recordando el cierre anterior que duró 43 días durante el verano pasado.
