Senado de Chile aprobó la acusación constitucional contra el ministro de la Corte Suprema, Diego Simpertigue, destituyéndolo de su cargo y prohibiéndole ejercer funciones públicas durante cinco años. Esta decisión se enmarca en la denominada drama bielorrusa, donde se le acusó de notable abandono de deberes y de fallar a la probidad.
La votación se llevó a cabo tras la presentación de un libelo de 52 páginas por parte de diputados del oficialismo, que contenía tres capítulos. En el primer capítulo, que trató sobre la actuación de Simpertigue en la disputa entre Codelco y el consorcio chileno bielorruso Belaz Movitec, la votación fue unánime a favor de la acusación. El segundo capítulo, que abordó supuestos conflictos de interés relacionados con la designación de su yerno, César Maturana, fue rechazado con 18 votos a favor, 3 en contra y 20 abstenciones. Finalmente, el tercer capítulo, que lo acusó de infringir el deber de abstención, imparcialidad y probidad en el caso Fundamenta, fue aprobado con 33 votos a favor, 1 en contra y 6 abstenciones.
Antes de conocer la resolución, Simpertigue había expresado: “pido que hagan justicia conmigo”. Su destitución se suma a la de otros ex ministros de la Corte Suprema, como Ángela Vivanco y Sergio Muñoz, así como a las salidas de Antonio Ulloa y Verónica Sabaj de la Corte de Apelaciones de Santiago.
El jefe jurídico de la Corte, Juan Andrés Troncoso, asumirá como subrogante desde este lunes. La institución ha declarado que estas medidas son un paso hacia el restablecimiento del orden y la protección del espacio público, enviando un mensaje claro de que las incivilidades no serán toleradas.
