Día mundial del helado: ¿Qué hay detrás de su alto consumo en Chile?

Mayor preferencia por los sabores innovadores, gusto por lo artesanal y curiosidad en torno a los ingredientes, son algunos de los rasgos que caracterizan a los actuales fanáticos de estos productos en el país.

Con más de 10 kilos en promedio por habitante cada año, Chile se ha posicionado como uno de los líderes a nivel regional en consumo de helados. Si bien esta tendencia está presente desde hace ya un tiempo, lo cierto es que durante los últimos años el mercado ha tenido un crecimiento exponencial, mostrando una gama cada vez mayor de sabores, formatos y precios.

En este contexto, existe consenso en la industria en torno a que el tomador de helado chileno está cambiando, mostrándose más abierto a la innovación y siendo cada vez más exigente en cuanto a procesos, presentaciones y origen de los ingredientes.

Así, mientras antes los clásicos chocolate, frutilla y vainilla reinaban en las vitrinas, hoy es posible encontrarse con sabores exóticos y que están cautivando a un número creciente de personas que buscan sorprenderse al momento de la elección.

Nuevos sabores

“La innovación juega un rol clave en la creación de nuevos sabores de helado, ya que permite sorprender a los clientes, diferenciarse en el mercado y mantener la oferta fresca y atractiva. Explorar ingredientes locales, reinterpretar postres tradicionales o fusionar sabores inesperados ayuda a generar experiencias únicas”, comenta Solange Moya, product manager de Emporio La Rosa, agregando que en el caso de Emporio, ellos crean sus sabores tomando ingredientes y recetas típicamente chilenas, enalteciendo así sus tradiciones y relevando lo propio de nuestra cultura.

“Miel de ulmo, elaborado con un tipo de miel que sólo se produce en la Patagonia, chocolate araucano, preparado con un licor originario de Valparaíso, además de otros originales sabores como el de rosa, el de limón menta albahaca, a base de  jugo de limón natural, mote con huesillo, leche asada, leche con plátano y postre de manzana con leche condensada, son sólo algunos ejemplos”, detalla la ejecutiva.

Otro aspecto que se destaca como un distintivo de la industria hoy es la mayor preferencia por lo artesanal y el mayor interés en torno a los ingredientes, su origen y los procesos de elaboración. “Estamos frente a un consumidor más curioso, que quiere saber qué hay detrás de eso que está disfrutando. No es lo mismo un helado artesanal, hecho a mano, donde se puede trazar el origen de cada componente, que uno envasado industrialmente. Y ese es justamente uno de los puntos fuertes de nuestra propuesta de valor”, asegura Moya.

Así, en medio de un mercado marcado por la alta competencia, resulta fundamental para las compañías mantener un sello diferenciador y cautivar de esa forma la atención de un consumidor, que no sólo busca gozar del buen sabor, sino que aspira a vivir una experiencia inolvidable.

“Nuestro compromiso es mantener viva la tradición heladera con identidad propia, ofreciendo una experiencia única donde los sabores cuentan una historia. Nuestra barquillera es viva, nuestros clientes pueden disfrutar de helados con ingredientes típicos chilenos, como, combinados con propuestas innovadoras. Ofrecer en navidad un helado de pan de Pascua y en septiembre uno inspirado en el vino chileno, sabor borgoña y navegado, es reflejo de nuestro afán por ir más allá, sin que eso signifique perder nuestro lado tradicional con los sabores de siempre”, puntualizan desde Emporio La Rosa.

En el marco del Día del Helado tendrán promociones especiales que incluyen regalos de helados gratis cada una hora y baños de chocolate gratis para ciertos sabores, entre otras activaciones que serán anunciadas en sus redes sociales.