Crisis energética en Cuba: apagones y escasez por presión externa y caída del petróleo.

Crisis energética en Cuba se agrava por presión de Estados Unidos y escasez de petróleo, dejando al país en la oscuridad

La crisis energética en Cuba se agrava debido a la presión de Estados Unidos y la disminución del suministro de petróleo, alcanzando niveles críticos.

La situación en el sistema eléctrico cubano ha llegado a un punto alarmante, con un 63% del país sin electricidad, el porcentaje más alto registrado hasta la fecha. Este colapso se produce en un contexto de severa escasez de combustible y fallas en las plantas generadoras, exacerbado por las recientes acciones del gobierno estadounidense. El 4 de enero, el presidente Donald Trump declaró que Cuba estaba “a punto de caer”, señalando la grave crisis económica que enfrenta la isla, acentuada por la pérdida de petróleo de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro.

Desde esa declaración, la administración de Trump ha intensificado su ofensiva contra Cuba. El pasado jueves, Trump firmó una orden ejecutiva que amenaza con imponer aranceles a los países que continúen suministrando petróleo a la isla, lo que podría agravar aún más la ya crítica situación energética. A pesar de esta presión, Trump afirmó que su gobierno “está empezando a hablar con Cuba”, aunque no especificó los detalles de este posible diálogo.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, advirtió que la interrupción del suministro de crudo a Cuba podría desencadenar una crisis humanitaria, afectando gravemente a hospitales y servicios básicos. Sin embargo, Trump minimizó esta posibilidad, afirmando que “no tiene por qué haber una crisis humanitaria” y sugiriendo que Cuba podría buscar un acuerdo con Estados Unidos para mejorar su situación.

El gobierno cubano ha respondido con firmeza, calificando la orden ejecutiva de Trump como “fascista, criminal y genocida”, y denunciando lo que consideran una asfixia energética deliberada. Según datos de la firma Kpler, Cuba cuenta con reservas de petróleo que solo le permitirían sobrevivir entre 15 y 20 días, mientras que necesita aproximadamente 110,000 barriles diarios para mantener su sistema energético. Sin embargo, su producción interna solo cubre una parte de esta demanda, y los suministros externos han disminuido drásticamente desde la salida de Maduro.

En lo que va de 2026, Cuba ha recibido solo un envío de 84,000 barriles de petróleo de México, lo que ha llevado a apagones de hasta 20 horas diarias, escasez de combustible y un transporte limitado. La Unión Cuba Petróleo ha desmentido rumores sobre una suspensión total del suministro en gasolineras, aunque ha reconocido las dificultades que enfrenta el país. El presidente Miguel Díaz-Canel ha acusado a Estados Unidos de utilizar los mismos pretextos que aplicó en Venezuela, reafirmando que “nunca la rendición será una opción”.

La crisis energética en Cuba se ha intensificado en un contexto de problemas estructurales y presiones externas, llevando al sistema eléctrico a una situación crítica sin precedentes en tiempos recientes. Mientras tanto, Trump ha confirmado que su administración está en conversaciones con “las más altas esferas de Cuba”, en un intento por recomponer las relaciones bilaterales tras la crisis por los vuelos de migrantes y desacuerdos en la política antidrogas.