Un nuevo motín se desató en el Centro de Internación Juvenil de Coronel, en la región del Bío Bío, lo que llevó a la intervención de Gendarmería para controlar la situación y rescatar a los educadores del recinto.
El incidente ocurrió la tarde del miércoles, cuando un grupo de adolescentes se enfrentó, lo que obligó a los educadores a encerrarse en una oficina ante la amenaza de los jóvenes. La violencia se extendió a la casa 11 del centro, donde el personal se vio en la necesidad de ser rescatado por gendarmes. Según Raúl Fuentealba, dirigente de los trabajadores, los desórdenes continuaron durante la noche y hasta el jueves, generando un ambiente de inseguridad tanto para los menores como para los funcionarios del establecimiento.
La Defensoría Penal presentó un recurso de amparo en el Juzgado de Garantía de Coronel, mientras que un gremio de gendarmes denunció que el centro es considerado el segundo más peligroso de la región. Benito Saravia, de la Asociación de Funcionarios Penitenciarios, indicó que los menores involucrados en el motín estaban bajo la influencia de psicotrópicos, lo que refleja la problemática del ingreso de drogas en el recinto. Este centro, además, es el segundo con más incautaciones de elementos prohibidos, según el dirigente.
Ante la crisis, la diputada Marlen Pérez solicitó la visita del ministro de Justicia, Jaime Gajardo, subrayando que el centro se ha convertido en un lugar inseguro tanto para los internos como para el personal. Por su parte, el defensor regional Osvaldo Pizarro calificó la situación como crítica, atribuyéndola a las precarias condiciones en las que opera el Centro de Internación.
A pesar de las solicitudes de información, ni la Seremi de Justicia ni el Servicio de Reinserción Juvenil han emitido declaraciones sobre los recientes acontecimientos en Coronel.
