En la previa del partido entre Colo Colo y Everton, el Estadio Monumental se enfrenta a un nuevo conflicto, esta vez entre los trabajadores del club.
La tensión se desató tras un correo masivo enviado por el jefe de seguridad del club, que prohibió a todos los empleados ingresar al estadio con vehículos durante el encuentro. Esta medida, según reporta Redgol, fue implementada como una “estrategia para prevenir el ingreso de elementos prohibidos que podrían afectar gravemente la operación del partido”. Sin embargo, la decisión ha generado un fuerte descontento entre los colaboradores, quienes la consideran discriminatoria y estigmatizante, ya que implica una presunción de desconfianza hacia el personal.
Los trabajadores han expresado su malestar al notar que la prohibición no se aplica a funcionarios de alto rango, como gerentes y directores, así como a los jugadores y el cuerpo técnico, lo que ha intensificado la percepción de desigualdad. Un empleado del club comentó: “Se trata de una señal grave, porque se nos trata como un riesgo para la seguridad, cuando somos parte del club y estamos sujetos a los mismos —o incluso más— controles que cualquier otro actor”.
La medida ha sido adoptada de manera unilateral, sin previo diálogo ni consideración de alternativas, lo que ha llevado a algunos trabajadores a considerar presentar una denuncia por discriminación. “Da pena, somos personas con años de trayectoria en la institución y contradice el discurso institucional que promueve el respeto, la confianza y el sentido de pertenencia al interior del club”, añadieron.
Desde el interior de Colo Colo, se ha señalado que el jefe de seguridad no ha proporcionado detalles sobre los criterios que determinan quién puede ingresar al estadio en vehículo, lo que ha dejado a muchos empleados en la incertidumbre y ha aumentado la frustración entre el personal del club.
