La transición energética en Chile avanza con un creciente interés por la instalación de paneles solares en hogares y edificios, impulsada por un plan nacional de hidrógeno verde.
En el contexto de la nueva era de la transición energética, Chile ha comenzado a implementar un ambicioso plan de hidrógeno verde, que incluye la instalación de plantas de paneles solares como parte fundamental de esta estrategia. Este movimiento no solo busca diversificar las fuentes de energía del país, sino también fomentar el uso de energías renovables a nivel doméstico.
La demanda por paneles solares ha crecido de manera exponencial en los últimos tiempos, lo que ha llevado a la aparición de nuevos proveedores en el mercado. Según la empresa Ruuf, pionera en la instalación de paneles solares, el costo de instalar un sistema en el techo de una vivienda comienza en $3.000.000 por un sistema de 2,5 kilowatts. Domingo Santa María, cofundador de Ruuf, explicó que para aquellos hogares que gastan más de $50.000 en sus cuentas de electricidad, la implementación de este sistema resulta conveniente.
Santa María también destacó que la recuperación de la inversión es rápida, estimando que se puede recuperar en un plazo de cuatro a cinco años, dado que los paneles solares tienen una vida útil de aproximadamente 25 años. Esto significa que, tras el periodo de recuperación, los propietarios pueden disfrutar de hasta 20 años de ahorro en sus facturas de electricidad.
Este aumento en la adopción de paneles solares se enmarca en un contexto más amplio de cambios en la política energética del país, donde la sostenibilidad y la reducción de la dependencia de combustibles fósiles son prioridades. La implementación de energías renovables, como la solar, es vista como un paso crucial hacia un futuro energético más limpio y eficiente en Chile.
