A pocas horas de la llegada del Año Nuevo en Chile, miles de personas se preparan para llevar a cabo las tradicionales cábalas que buscan atraer prosperidad, amor, salud y nuevas oportunidades. Estas prácticas, que se han convertido en parte esencial de la celebración, incluyen desde comer uvas hasta dar la vuelta a la manzana con una maleta.
Entre las costumbres más populares se encuentra la tradición de comer 12 uvas a la medianoche, una práctica de origen español que ha sido adoptada en toda Hispanoamérica. Consiste en comer una uva por cada campanada del reloj, pidiendo un deseo con cada una de ellas, lo que se considera un ritual para atraer buena fortuna y prosperidad.
Otra de las cábalas más comunes es la elección de la ropa interior de color, donde cada tono tiene un significado específico: el amarillo se asocia con la abundancia, el rojo con el amor, el blanco con la paz y la salud, y el verde con la prosperidad. Además, se recomienda comer lentejas, que simbolizan riqueza, o llevarlas en el bolsillo para atraer estabilidad económica, ya que se asemejan a monedas.
Para aquellos que desean viajar, existe la tradición de dar la vuelta a la manzana con una maleta justo después de la medianoche, lo que se cree que propicia un año lleno de aventuras. Asimismo, poner dinero en el zapato derecho o en el bolsillo es un gesto simbólico que busca atraer prosperidad durante el nuevo año.
Otras prácticas menos comunes incluyen meterse debajo de la mesa al sonar la medianoche, lo que simboliza una renovación emocional y la atracción de buena energía. Limpiar la casa y abrir las puertas para barrer hacia afuera también es una costumbre que busca expulsar energías negativas y dar paso a la renovación.
Además, insertar un anillo de oro en la copa del brindis es un gesto que simboliza estabilidad y prosperidad, y si se desea amor, se asocia con un futuro romántico. Estrenar ropa en colores específicos también se considera importante, ya que el blanco se relaciona con la paz, el dorado con la abundancia y el azul con la salud.
Finalmente, una práctica que ha ganado popularidad es escribir en un papel todo lo negativo que se desea dejar atrás y quemarlo tras la medianoche, simbolizando así el cierre de etapas y la apertura a nuevas oportunidades. Estas tradiciones reflejan la rica cultura y el deseo de renovación que caracteriza la celebración del Año Nuevo en Chile.
