Ucrania alerta sobre posible ataque de 'falsa bandera' ruso en Navidad.

Ucrania advierte sobre posible ataque ruso de ‘falsa bandera’ coincidiendo con la Navidad en medio de tensiones crecientes

Los servicios de inteligencia de Ucrania advierten sobre la posibilidad de un ataque de ‘falsa bandera’ por parte de Rusia en torno a la Navidad, que se celebra el 7 de enero según el calendario juliano. Esta advertencia surge tras un supuesto ataque contra la residencia del presidente ruso, Vladimir Putin, en Nóvgorod, lo que, según Ucrania, podría ser utilizado por el Kremlin para justificar una escalada militar.

El Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania ha emitido un comunicado en su canal de Telegram, donde señala que el Kremlin está preparando a la opinión pública rusa y extranjera para una posible escalada de hostilidades. Se prevé que el ataque se lleve a cabo en la víspera o durante la celebración navideña, y se especula que el objetivo podría ser un edificio religioso o un lugar de gran valor simbólico, tanto en Rusia como en los territorios ocupados de Ucrania.

Además, el servicio de inteligencia ucraniano ha indicado que para simular la participación de Ucrania en este ataque, se planea utilizar fragmentos de drones de fabricación occidental, que serían lanzados en el lugar del incidente desde la línea de combate. Esta táctica, según Ucrania, es una estrategia habitual de los servicios de inteligencia rusos, que han utilizado este tipo de maniobras tanto dentro de Rusia como en el extranjero.

Ante esta situación, las autoridades de Kiev han instado a los medios de comunicación occidentales a que verifiquen cuidadosamente cualquier información que provenga de Moscú en los próximos días sobre supuestos ataques.

Por su parte, el ministro de Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, ha denunciado que las fuerzas ucranianas lanzaron un ataque con hasta 91 drones contra la residencia de Putin en la noche del 28 al 29 de diciembre, aunque estos fueron interceptados. Rusia ha calificado estos hechos de “terrorismo de Estado” y ha afirmado que, aunque no abandonará las negociaciones, se limitará a dialogar con Estados Unidos, reservándose el derecho a endurecer su postura.

Ucrania, en respuesta, ha rechazado las acusaciones y ha acusado a Rusia de intentar socavar el proceso de negociación, al tiempo que critica a aquellos en la comunidad internacional que han condenado un ataque que, según ellos, nunca ocurrió.