El gobierno de Donald Trump condiciona la liberación de fondos federales para infraestructura a renombrar aeropuertos y estaciones con su nombre.
El gobierno del presidente Donald Trump ha propuesto una inusual condición para liberar recursos del presupuesto federal destinados a una importante obra de infraestructura en el noreste de Estados Unidos. Según un informe de NBC, funcionarios de la administración han solicitado que tanto el Aeropuerto Internacional Dulles de Washington como la estación Penn Station de Nueva York sean rebautizados con el nombre de Trump. Esta propuesta está vinculada a un paquete de financiamiento para el proyecto Gateway, una iniciativa valorada en aproximadamente 16.000 millones de dólares, que tiene como objetivo construir un túnel ferroviario bajo el río Hudson y mejorar el transporte entre Nueva York y Nueva Jersey.
La propuesta ha generado una fuerte reacción entre los legisladores demócratas, quienes han criticado abiertamente la condición impuesta por el gobierno. El senador Chuck Schumer, líder de la minoría en el Senado, ha rechazado la idea, afirmando que “no tiene la autoridad para renombrar tales infraestructuras”. Por su parte, la senadora Kirsten Gillibrand ha calificado la condición como un intento de priorizar intereses personales sobre las necesidades laborales y económicas que el proyecto Gateway podría generar.
El congelamiento de estos fondos ha tenido consecuencias visibles en el terreno, incluyendo la pausa en las obras, la suspensión de proyectos y la creación de riesgos para la mano de obra involucrada. La situación ha suscitado preocupaciones sobre el impacto que la falta de financiamiento podría tener en el desarrollo de infraestructuras críticas en la región.
