El teletrabajo en Chile ha generado la necesidad de establecer normas que protejan el tiempo de descanso de los empleados, destacando el derecho a la desconexión laboral.
La legislación chilena ha implementado medidas para abordar los desafíos que surgen con el aumento del teletrabajo, especialmente en lo que respecta a la separación entre la vida personal y la laboral. Según el Código del Trabajo, los trabajadores tienen derecho a un período de desconexión, lo que significa que no están obligados a atender llamadas, correos electrónicos o mensajes de la empresa fuera de su jornada laboral acordada. Esta normativa busca brindar tranquilidad a aquellos que sienten la presión de estar siempre disponibles, incluso fuera de su horario de trabajo.
La Dirección del Trabajo (DT) define el derecho a la desconexión como la facultad legal que tienen los empleados para no responder a requerimientos laborales fuera de su horario establecido. Este derecho es especialmente relevante para aquellos trabajadores que tienen la libertad de organizar su tiempo, como teletrabajadores, gerentes o agentes, quienes a menudo se encuentran en situaciones donde la falta de un horario fijo puede llevar a una extensión indefinida de sus labores.
La legislación exige que los trabajadores disfruten de un mínimo de 12 horas continuas de descanso cada 24 horas. Además, se prohíbe a los empleadores emitir órdenes durante los días de descanso, vacaciones o licencias, asegurando así que el derecho a la desconexión sea respetado y que los empleados puedan disfrutar de su tiempo personal sin interrupciones laborales.
Este marco legal se ha vuelto crucial en un contexto donde el teletrabajo se ha consolidado como una modalidad común, y su correcta implementación es fundamental para el bienestar de los trabajadores chilenos.
