Tatiana Schlossberg, nieta del expresidente estadounidense John F. Kennedy, falleció el martes a los 35 años debido a una leucemia mieloide aguda, enfermedad que había sido diagnosticada como terminal hace unos meses. Su muerte ha generado una profunda conmoción en Estados Unidos, reavivando el debate sobre las tragedias que han marcado a la familia Kennedy, una de las más influyentes en la historia del país.
Schlossberg, hija de Caroline Kennedy, había compartido su diagnóstico con el público, lo que llevó a una ola de apoyo y solidaridad hacia ella y su familia. La noticia de su fallecimiento ha resonado en el ámbito nacional, recordando las numerosas tragedias que han afectado a sus antepasados.
La historia de la familia Kennedy está marcada por eventos trágicos. Uno de los casos más notorios es el de Rosemary Kennedy, hermana de John F. Kennedy, quien fue sometida a una lobotomía a los 23 años por decisión de su padre, con la intención de controlar sus cambios de ánimo. La operación resultó en una discapacidad cognitiva severa, y Rosemary pasó el resto de su vida en una institución de salud mental.
El hermano mayor de John, Joseph P. Kennedy Jr., murió en la Segunda Guerra Mundial cuando el avión que pilotaba explotó durante una misión secreta, un evento que alteró el rumbo político de la familia y catapultó a John a la primera línea de la política.
El asesinato de John F. Kennedy el 22 de noviembre de 1963 en Dallas, presuntamente a manos de Lee Harvey Oswald, es quizás la tragedia más conocida. Este evento, que fue transmitido en vivo por los medios de comunicación, dejó una huella imborrable en la sociedad estadounidense y consolidó la noción de la “maldición Kennedy”.
Cinco años después, su hermano Robert Kennedy fue asesinado en Los Ángeles tras ganar las primarias demócratas de California, siendo considerado el heredero natural del legado político de John.
Ted Kennedy, otro de los hermanos, sobrevivió a un accidente automovilístico en Chappaquiddick, Massachusetts, donde murió su acompañante, Mary Jo Kopechne. Este incidente afectó gravemente su carrera política y su imagen pública.
El legado trágico continuó con la muerte de John F. Kennedy Jr., quien falleció a los 38 años en un accidente aéreo junto a su esposa y su cuñada. Su muerte fue especialmente simbólica, ya que representaba la continuación de la línea familiar que había enfrentado tantas adversidades. Ted Kennedy, el último sobreviviente de los hermanos, falleció en 2009 a los 77 años debido a un cáncer cerebral, marcando el cierre de una era para la dinastía Kennedy en la política estadounidense.
