La Fiscalía de Los Ríos ha confirmado que el uso de un georradar en el predio de Máfil, donde residía Julia Chuñil, ha permitido detectar anomalías bajo un radier de la vivienda. La fiscal Tatiana Esquivel explicó que este dispositivo es fundamental para orientar los rastreos específicos que se están llevando a cabo en la zona.
Esquivel indicó que, tras dos semanas de indagatorias, se ha considerado la posibilidad de desarmar algunas construcciones en el interior de la propiedad. “El juez de garantía lo autorizó. Cuándo lo vamos a hacer, será cuando sea necesario. No sabemos si vamos a destruir o a desarmar, eso es lo que estamos evaluando junto a Carabineros”, detalló la fiscal.
La atención se ha centrado en un radier construido dentro de una bodega, que se considera de interés debido a su ubicación en el domicilio de Chuñil. La fiscal reiteró que la vivienda es el “primer lugar de interés” en la investigación y confirmó que se solicitará una extensión del permiso para continuar trabajando en el terreno, ya que el plazo otorgado por el tribunal vence el próximo sábado 31 de enero.
Por su parte, el teniente coronel de Carabineros, Ricardo Díaz, confirmó que se ha encontrado un “hallazgo biológico, tipo orgánico, que está en estudio”, incluyendo evidencia de sangre humana que está siendo analizada. Además, un entomólogo forense se ha sumado a las labores de investigación para estudiar la fauna presente en el lugar, con el objetivo de determinar si puede ofrecer indicios sobre un posible contacto con un cuerpo sin vida.
Este caso ha generado gran interés público, y Julia Chuñil figura en la lista de testigos para el juicio oral relacionado con la investigación. La situación en el predio de Máfil continúa siendo objeto de atención por parte de las autoridades y la comunidad.
