El universo de Star Wars ha trascendido los límites del tiempo y el espacio desde que George Lucas dio vida a su primera película en 1977. Lo comenzó como una audaz aventura espacial, inspirada en relatos mitológicos y en los códigos de las películas samuráis, y evolucionó para convertirse en una saga de culto a nivel mundial. Los personajes, escenarios y criaturas de esta galaxia lejana no solo capturaron la imaginación de millones, sino que transformaron a sus protagonistas en íconos culturales. Uno de esos sabios, el Maestro Yoda, es hoy un símbolo de la filosofía Jedi y uno de los más queridos y misteriosos de la franquicia. Yoda, quien apareció por primera vez en El Imperio Contraataca (1980), destaca tanto por su diminuto tamaño y ancianidad como por su profunda sabiduría, con un rostro inconfundible. Sin embargo, a pesar de su aspecto alienígena, tiene una conexión profundamente humana: el personaje fue creado con la inspiración de los mayores pensadores del siglo XX, como Albert Einstein.