La posible adquisición de Warner Bros Discovery por parte de Netflix ha generado una controversia sin precedentes entre la industria del entretenimiento y el gobierno de Estados Unidos. El expresidente Donald Trump anunció que “participará en esa decisión”, lo que indica que la administración federal podría ejercer presión sobre una operación valorada en casi 83 mil millones de dólares, una de las más significativas en la historia de Hollywood. Este comentario ha causado revuelo tanto en Wall Street como en los estudios de Los Ángeles, ya que implica una intervención directa del presidente en un proceso que debería ser evaluado por organismos reguladores, no desde un evento cultural.