Gisèle Pelicot fue recibida el miércoles pasado entre aplausos de manifestantes en su llegada al tribunal de Aviñón, Francia. La mujer subió al estrado por tercera vez a declarar: “No expreso ni mi rabia ni mi vergüenza”, dijo. Cabe recordar que Gisèle, de 71 años, fue abusada por 51 hombres mientras ella estaba inconsciente luego de ser drogada por su propio esposo, lo que ocurrió durante más de una década. Durante semanas, ella permaneció en silencio mientras los acusados declaraban ante los jueces, la mayoría de ellos acusados de violación con agravantes. Gisèle expresó al tribunal que escuchar a los acusados la había hecho sentirse violada de nuevo: “Quiero que las víctimas de violaciones se digan: ‘Si Gisèle Pelicot lo hizo, nosotras también podemos’. No quiero que las víctimas sientan vergüenza; son ellos quienes deben sentir vergüenza”, señaló refiriéndose a los acusados.