En el mundo angloparlante existe el concepto de “bar hopping”, literalmente “saltar bares”, que describe la experiencia de ir a un bar, tomar algo, pasar al siguiente, y repetir, con el objetivo de intoxicarse en el camino. Nunca me llamó la atención esta práctica, y sin embargo, algo similar estoy haciendo en el oeste de México. Aunque sin la parte de la intoxicación, al menos no en sentido literal. Una especie de town hopping, saltando por pueblos, sin conocer ni interiorizarme en ninguno.