La actividad física regular se ha asociado con múltiples beneficios para la salud, incluyendo la reducción del riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes y depresión, así como un impacto positivo en la salud cognitiva. La Sociedad Alzheimer del Reino Unido ha destacado que el ejercicio puede ser una herramienta eficaz para combatir la soledad, un factor de riesgo para la demencia. Según un análisis de 58 estudios, se ha demostrado que las personas que realizan actividad física de manera regular tienen hasta un 20% menos de probabilidades de desarrollar demencia en comparación con aquellas que no lo hacen. Sin embargo, estos beneficios se obtienen principalmente a través de la actividad intensa realizada a diario.