Pronto me vi caminando por la calle principal de San Pancho, pueblo desconocido para el gran público, opacado por su vecino famoso a apenas 5 kilómetros, Sayulita, que cuenta con más marketing y más gringos.
Pronto me vi caminando por la calle principal de San Pancho, pueblo desconocido para el gran público, opacado por su vecino famoso a apenas 5 kilómetros, Sayulita, que cuenta con más marketing y más gringos.