El uso prolongado de dispositivos electrónicos puede provocar molestias en los ojos, conocidas como cansancio visual o “síndrome del informático”. Sin embargo, según informó País, la Asociación Americana de Oftalmología y la Sociedad Española de Oftalmología aclararon que no existen pruebas científicas que respalden que la luz azul emitida por las pantallas cause daños permanentes en la retina. Esta conclusión fue respaldada recientemente por Conchi Lillo, bióloga e investigadora en el campo de las enfermedades oculares. A pesar de la falta de evidencia sobre daños permanentes, los especialistas coinciden en que la exposición prolongada a dispositivos electrónicos puede generar síntomas como ojo seco, visión borrosa, lagrimeo y dolor de cabeza. Estas son consecuencias de la fatiga ocular provocada principalmente por la reducción del parpadeo al fijar la vista en la pantalla.