Entre las diversas formas de interacción entre humanos y sus animales de compañía, existe una expresión que se utiliza de manera universal para atraer la atención de un gato: el conocido “pss, pss”. Aunque su origen no está claramente definido, esta onomatopeya se emplea para llamar a los felinos, ya que se considera que, junto con sus variantes como “ksksks”, emula sonidos agudos repetitivos que podrían activar el instinto de caza en estos animales. A pesar de su popularidad, la realidad es que esta no es la forma más efectiva de comunicarse con ellos. A medida que la ciencia del comportamiento animal avanza, surgen nuevos hallazgos que permiten comprender mejor la comunicación que tenemos con nuestras mascotas.