Las municipalidades han encendido una alarma ante la decisión del Gobierno de no reajustar el per cápita de salud para el año 2026, lo que implica un nuevo congelamiento tras el aplicado en 2025. Esta medida, según las autoridades locales, podría resultar en un deterioro significativo de la atención primaria y en la financiación de los programas que sostienen la red de salud municipal.