El 12 de noviembre marcó el final de la producción de centavos en Estados Unidos, una decisión que pone fin a 232 años de historia monetaria en el país. La última moneda fue acuñada en la Casa de la Moneda de Filadelfia por el tesorero Brandon Beach, quien oficializó el cierre de esta etapa. Esta medida se implementó tras una solicitud del presidente Donald Trump al Departamento del Tesoro en febrero, con el objetivo de reducir el gasto gubernamental. A pesar de la interrupción en su producción, los centavos mantendrán su estatus como moneda de curso legal, y actualmente hay aproximadamente 300.000 millones de centavos en circulación en Estados Unidos.