Hoy se reabrió el proceso que culminó en noviembre de 2020, en el que un hombre adulto y su sobrino son los únicos imputados. La absolución generó críticas al proceso que llevó a cabo el Ministerio Público y la Policía de Investigaciones (PDI), debido a la cantidad de pruebas presentadas por los peritajes e informes, además de los daños avaluados en $615 millones que sí fueron causados por terceros, aunque no se pudo esclarecer las responsabilidades de los imputados.