Y finalmente, llegó el momento de partir. No sé muy bien qué lo gatilla, pero es un sentimiento que se toma su tiempo asentándose, hasta volverse indubitado. Es algo que simplemente se sabe, como estar enamorado: tengo que seguir camino.
Y finalmente, llegó el momento de partir. No sé muy bien qué lo gatilla, pero es un sentimiento que se toma su tiempo asentándose, hasta volverse indubitado. Es algo que simplemente se sabe, como estar enamorado: tengo que seguir camino.