SII presenta nuevo plan de fiscalización que promete cambios significativos en tributación

El director del Servicio de Impuestos Internos (SII), Javier Etcheberry, presentó el jueves los aspectos clave de la estrategia de fiscalización que implementará la institución tras la aprobación de la ley de cumplimiento de las obligaciones tributarias de los contribuyentes. Durante una conferencia de prensa, en la que estuvo acompañado por los subdirectores de Fiscalización, Carolina Saravia, y Normativo, Simón Ramírez, Etcheberry indicó que se espera que la nueva normativa sea publicada en el Diario Oficial la próxima semana y que comience a aplicarse de manera efectiva.

El plan de fiscalización se estructura en tres pilares fundamentales: grandes empresas, evasión e informalidad, y crimen organizado. La nueva ley tiene como objetivo recaudar un total de 1.200 millones de dólares en el próximo año.

En cuanto al primer pilar, que se centra en las grandes empresas, se han establecido siete medidas específicas. La primera de ellas se relaciona con el fortalecimiento de la Norma General Antielusión (NGA), que continuará en el ámbito judicial, pero con un enfoque en las planificaciones tributarias agresivas. Esto permitirá una notificación y sanción más rápida, según lo declarado por Etcheberry. La segunda medida se refiere a las rentas pasivas, que incluyen dividendos, arriendos e intereses que son percibidos por compañías y personas de alto patrimonio. La normativa vigente solo abarcaba las rentas pasivas generadas por empresas en el extranjero entre personas relacionadas patrimonialmente. Con la nueva ley, se ampliará esta definición para incluir relaciones familiares hasta el segundo grado de consanguinidad.

En lo que respecta a los precios de transferencia, que determinan el valor de las transacciones entre partes relacionadas en el extranjero, la nueva ley otorgará mayores atribuciones al SII para impugnar los precios, valores y rentabilidades que declaren los contribuyentes. La fiscalización de grupos empresariales será otra acción clave del SII, ya que la normativa permitirá un mayor escrutinio, considerando las características particulares de cada grupo, lo que podrá ser realizado por cualquier dirección regional del país. En este mismo sentido, se contempla la multijurisdicción, permitiendo que una dirección regional pueda fiscalizar a un contribuyente que se encuentre en una área geográfica diferente.

Además, el SII reforzará el control sobre el IVA exportador, ya que la ley introduce una nueva causal que habilita un procedimiento especial previo de fiscalización para prevenir abusos, como el caso de empresas que acumulan devoluciones del impuesto a pesar de tener bajos niveles de exportaciones. Por último, se implementará un control más riguroso sobre los términos de giro, permitiendo que se rechace la solicitud si el contribuyente no presenta la documentación requerida.

El segundo pilar del plan se enfoca en la informalidad, y se han establecido ocho medidas para controlar y reducir este fenómeno. Una de las medidas más significativas es la eliminación de la exención que beneficiaba a las encomiendas de hasta 41 dólares, así como la introducción de un sistema simplificado de pago de IVA para productos importados de hasta 500 dólares, eliminando los aranceles en este rango. Etcheberry destacó que esta medida facilitará el despacho de productos. También se implementará una exigencia de inicio de actividades y cumplimiento de obligaciones tributarias, que será requerida por la administración del Estado, los Gobiernos Regionales y las municipalidades a los contribuyentes con los que contraten productos o servicios, así como a las plataformas digitales.

Las instituciones bancarias tendrán la obligación de reportar información sobre transacciones que involucren más de 50 abonos de diferentes personas a un mismo contribuyente en un mes, o de 100 abonos en un periodo de seis meses, informando el monto de dichas transacciones. Además, se reforzarán las instrucciones administrativas para evitar la emisión de facturas a empresas por compras de consumo personal en restaurantes y supermercados, lo que contribuirá a reducir la base del IVA. También se incrementará la fiscalización en terreno, implementando medidas preventivas para impedir la emisión de facturas fraudulentas en línea y reactivando el control carretero en el peaje de Angostura.

El tercer pilar del plan se centra en el combate al crimen organizado, y contempla seis medidas específicas. La primera de estas medidas es la implementación de un procedimiento judicial simplificado para el levantamiento del secreto bancario, sin la oposición del contribuyente en casos de delitos tributarios. Asimismo, se llevarán a cabo acciones para facilitar el uso del denunciante anónimo, que incluirá una recompensa equivalente al 10% de las multas, siempre que el monto defraudado supere las 100 Unidades Tributarias Anuales (UTA), lo que equivale a aproximadamente 80 millones de pesos.

Los vendedores de artículos usados estarán obligados a identificar a sus proveedores, y las operaciones de compra y venta en efectivo que superen las 135 Unidades de Fomento (UF), es decir, alrededor de 5 millones de pesos, deberán identificar al comprador. El SII también creará una Oficina de Crimen Organizado y fortalecerá la colaboración con el Ministerio Público y el Consejo de Defensa del Estado en el ámbito penal.

Plazos ajustados podrían dejar en el olvido normas clave del proyecto antievasión

Recientemente, el Congreso aprobó un proyecto de ley que tiene como objetivo fortalecer el cumplimiento de las obligaciones tributarias de los contribuyentes, conocido como ley antievasión y elusión. Esta iniciativa busca incrementar la recaudación fiscal en aproximadamente 4.500 millones de dólares, lo que representa alrededor del 1,5% del Producto Interno Bruto (PIB) del país. Entre los aspectos más destacados de esta ley se encuentran modificaciones a la Norma General Antielusión (NGA), una nueva estructura de gobernanza para el Servicio de Impuestos Internos (SII), la introducción de la figura del denunciante anónimo y la flexibilización de los procedimientos para levantar el secreto bancario en el contexto de investigaciones tributarias.

Los cambios propuestos han generado un intenso debate entre asesores legales y expertos en la materia, quienes han señalado que, además de los temas centrales, existen varios mecanismos que entrarán en vigor en un futuro cercano. Estos mecanismos han sido objeto de discusión en los pasillos del Ministerio de Hacienda y en diversas firmas legales, ya que ofrecen beneficios a los contribuyentes, pero los plazos ajustados para su implementación podrían limitar su efectividad.

Uno de los mecanismos más conocidos es la opción de acogerse a una tasa impositiva del 12% para la repatriación de capitales, con la que se espera que el Ministerio de Hacienda logre recaudar cerca de 700 millones de dólares. Sin embargo, debido a que no se ajustaron adecuadamente las fechas durante la tramitación de la ley, esta opción estará disponible solo hasta el 30 de noviembre, siempre y cuando la ley sea publicada en el Diario Oficial durante octubre.

Además de esta ventana de repatriación, se han identificado otros dos mecanismos con plazos igualmente limitados. Uno de ellos permite cerrar juicios tributarios pendientes, mientras que el otro ofrece la posibilidad de pagar impuestos adeudados con la condonación de intereses y multas. Un informe elaborado por Hugo Hurtado, socio de Tax & Legal de Deloitte, destaca las complejidades que podrían surgir con la implementación de estas ventanas, lo que podría afectar la recaudación esperada por el Ejecutivo.

La norma que permite el cierre anticipado de juicios tributarios tendrá vigencia desde el primer día del mes siguiente a la publicación de la ley hasta el 30 de noviembre de 2024. Esta norma contempla la condonación total de intereses y multas si el contribuyente reconoce la deuda tributaria reajustada, aunque no se aplicará a juicios por delitos tributarios. Por otro lado, la norma que facilita el pago de impuestos para pequeñas y medianas empresas estará disponible hasta el 31 de octubre de 2024, lo que significa que los contribuyentes tendrán menos de un mes para acogerse a sus beneficios, lo que podría dificultar su implementación efectiva.

Esta norma incluye tres artículos que amplían el plazo para otorgar facilidades de pago de dos a tres años, permitiendo que el contribuyente ofrezca garantías para asegurar el cumplimiento. Además, los contribuyentes que se encuentren bajo el régimen PYME podrán acceder a convenios de hasta 18 meses, con un pago inicial que no exceda el 5% de la deuda, así como la condonación de intereses y multas, aunque esta condonación no aplicará a aquellos condenados por cohecho a funcionarios del SII, Aduanas o Tesorería.

Hugo Hurtado ha señalado que los plazos reducidos para la implementación de estas disposiciones podrían ser resultado de errores en la formulación del proyecto. Ha mencionado que se han observado otros errores, como referencias a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) en lugar de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), que reemplazó a la SVS hace varios años. Hurtado espera que el Ministerio de Hacienda aborde estos errores y presente una ley interpretativa que modifique los plazos, extendiéndolos a un año desde la publicación de la ley, lo que permitiría a los contribuyentes un tiempo adecuado para acogerse a las normas transitorias.

Maximiliano Concha, abogado de Pagbam | Schwencke, ha complementado que el proyecto fue presentado al Congreso a finales de enero con la intención de ser aprobado en junio. La intención original del legislador era establecer un tiempo acotado, pero se pensó que las disposiciones tendrían al menos cuatro o cinco meses de vigencia. Concha ha recordado que, en el pasado, la circular de repatriación de 2014 tomó tres meses para ser implementada por el SII, mientras que la resolución sobre el término anticipado de juicios de 2020 tardó aproximadamente cinco meses en su redacción. Con esos tiempos de respuesta, la aplicación de las nuevas normas podría verse comprometida. A pesar de que el proyecto aún no se ha convertido en ley, Concha sugiere que el SII debería comenzar a preparar sus guías e instrucciones para su pronta publicación, basándose en la experiencia adquirida de reformas anteriores. En el caso del término anticipado de juicios, es importante señalar que no solo se requiere la presentación del contribuyente, sino que el SII también debe verificar que se cumplan los requisitos, lo que podría llevar hasta tres meses.