El café es mucho más que una bebida: representa un ritual matutino, un momento de pausa en medio del día y, para muchos, una auténtica pasión. Aunque las cafeterías especializadas ofrecen preparaciones de gran calidad, hay algo especial en poder disfrutar de una taza caliente sin salir de casa. Esto no solo se trata de comodidad, sino de tener el control total sobre cada aspecto de la preparación, desde la elección de los granos hasta el método de extracción. Para lograrlo, contar con los elementos adecuados es fundamental. La calidad y el equipo utilizado marcarán la diferencia entre una experiencia sensorial mediocre y una digna de una cafetería de especialidad.